Testimonios de la hermosa familia que vamos formando en AMAREN

Mi experiencia con la medicina placentaria.

 La píldora en crudo fui mi primer contacto me funcionó en un nivel inmediato pues la consumí en las primeras 48 horas de posparto el cambio fue radical de sentirme totalmente devastada, exhausta y sin ánimo de nada, a sentirme con un cansancio mínimo y con mejor actitud y disposición. Mi siguiente contacto fue con la cápsula en seco, la cual he estado consumiendo por más de 20 días, una diaria, y con dos días en ese lapso que no la tomé puedo decirte con plena seguridad que el cambio en el ánimo, la actitud, la energía y la paz mental es radical. Ese par de días de no consumí la cápsula en seco me sentí fatal, pero principalmente, desequilibrada emocionalmente

 

Lidiar con la adaptación con la nueva vida con un nuevo ser (bebé) es muy fuerte y sin la ayuda de las cápsulas en seco, estoy segura de que hubiera sido sumamente difícil lograrlo.

 

La crema corporal me ha funcionado perfecto para recuperar la elasticidad y la frescura en la piel y me ha ayudado un poco en la eliminación de manchas.El aceite para estrías me ha funcionado muy bien al igual que el shampoo, ya que este último solo lo usé para probarlo y ese día sentí que me dejó un cabello excepcional.Por último, mi experiencia más grata ha sido con la crema antirozaduras, pues como mamá primeriza tenía mucho miedo en este primer de vida de mi bebé, tener que lidiar con rozaduras en lo que él regulaba su sistema digestivo y yo regulaba cuantos pañales utilizaba diariamente, pues la utilicé como preventiva antirozaduras y nos encantó, ya que no tiene ni ha tenido rastro de rozaduras y una piel perfectamente seca como si no usara pañal.
 
Resumiendo, en pocas palabras, mi experiencia con la medicina placentaria ha sido completamente positiva, la mejor decisión que hemos tomado, me siento muy afortunada de haberla podido contactar  solventar y me gustaría que tuviera mayo difusión y que pudiera estar al alcance que cualquier madre en posparto. Es una gran ayuda para el desbalance hormonal en el posparto, sin tener que recudir a medicamentos alópatas, pues estando en periodo de lactancia no son muy recomendados.

 

Yo se la recomiendo ampliamente a todas las mujeres que se encuentren en el periodo de posparto, el consumo de la medicina placentaria.Muchas gracias a Dana mi terapeuta encargada de la medicina placentaria por el excelente servicio y la capacidad de respuesta para la recolección de la placenta así como de la entrega de los productos de esta en un tiempo que no esperaba que estuviera lista, muchísimo más rápido de lo esperado.
 
Cabe mencionar que como parte de mi paquete de medicina placentaria recibí dos grandes sorpresas, primero la impresión de mi placenta en papel lo cual me pareció un detalle muy bello y simbólico y segundo, el cordón umbilical disecado.

 

MD Karina Loaiza.
(Master Degree en Cristaloterapia y Masaje Kundalini.)

Así fue tu llegada Luciana

El 21 de marzo de 2014 por ahí de las 4am comenzó lo que por 9 meses habíamos estado esperando, conocerte y saber si íbamos a ser papás de un niño o una niña.  Todo comenzó como a las 4am con un leve cólico, a las 6am hable con mi doctora para avisarle, pero que todavía no había contracciones, por ahí de las 8:30, después de tomar un baño y desayunar con tu paá salimos hacia el hospital.  Justo antes de subir al auto sentí lo que era una contracción, pero pensé “esto apenas está comenzando, será un día largo” de hecho la doctora me dijo que llegando al hospital me iban a poner oxitocina para acelerar las contracciones y regularizarlas, sin embargo no hizo falta pues durante el trayecto al hospital estas fueron apareciendo, después de casi una hora de tráfico de viernes, llegamos al hospital y ya eran cada 5 minutos y ya comenzaban a doler. 

 

Al llegar me llevaron a un cuarto para tomar tu frecuencia cardiaca y monitorear las contracciones y me dijeron que tenía ¡2cm de dilatación! Yo pensé “uh y esto ya duele, cómo será más tarde”.  Estaba en compañía de tu papá y Dana, mi Doula. Después de 40min aproximadamente, me pasaron a mi habitación, ahí las contracciones eran ya muy fuertes.  En esos momentos comenzaba a recordar “el parto en agua no es fácil, es como correr un maratón”  y debo confesar que pensaba, “y si mejor cesárea, o que ya me pongan la epidural aunque ya no sea parto en agua”, pero se iba la contracción y pensaba,  “si puedo”.

 

Mi esposo me ayudó a tomar un baño con agua caliente para mitigar el dolor de las contracciones, pero no sentí que me sirviera de mucho, pues las contracciones cada vez eran más fuertes, al salir de la regadera me senté en la pelota, pero ahí ya el dolor era demasiado, apenas se iba una contracción cuando ya sentía venir la siguiente, lo único que me aliviaba un poco el dolor era concentrarme en mi respiración, que Dana me ayudara aparentando la cadera y las palabras de aliento de mi esposo que en todo momento estuvo ahí dándome ánimos.  De repente llegaron esas ganas incontenibles de pujar uff! Al ser primeriza yo sentía que necesitaba ir al baño, aunque sabía por el curso de preparación que habíamos tomado  y lo que había leído que esa sensación se tiene cuando el bebé está por nacer, pero era difícil distinguir si era eso lo que estaba por venir.  Fui al baño y el dolor seguía en aumento ya era algo que no podía soportar, y fue cuando sentí que ya la cabeza de mi bebé estaba muy muy abajo.  También por el cuso sabía que cuando el bebé corona se sentía ardor, lo que también comencé a sentir y en ese momento supe que ya estaba por nacer.  Cuando le dije a Dana del ardor de inmediato le cambió su cara y corrió a llamar a las enfermeras.  En ese momento, me rendí, le dije a Dana que ya no podía más, quería que en ese momento me hicieran cesárea o lo que fuera para ya no sentir ese dolor, pero ya no había marcha atrás.  Llegó una doctora, me revisó y dijo “Efectivamente tu bebé está por nacer, tienes ya 10 cm de dilatación”.  Mi esposo me dice que mientras estaba en el baño pegue un grito que nunca se le va a olvidar, la verdad yo no lo recuerdo, pero tampoco lo dudo, con semejante dolor. 

 

Fuimos caminando a la sala LPR pues ya no quise esperar a que fueran por mi, ya no había tiempo.  Al llegar a la sala, no había nada listo pues nadie esperaba que fuera a dilatar tan rápido y yo solo recuerdo que veía a gente entrando y saliendo y apenas comenzaban a llenar la tina, en cuanto tuvo un nivel más o menos aceptable me dijeron que me metiera, me revisó nuevamente la doctora y me dijo “tu bebé va a nacer en el momento que tu quieras, ya está aquí” le dije “¿y que hago?” y dijo solo puja y así lo hice con todas mis fuerzas y grité de la misma forma, sentía que gritando y abriendo la boca lo más que podía por ahí podía salir algo del dolor que sentía, en ese momento la doctora me dijo, “ya está aquí su cabeza, tócala” y cuando lo hice algo mágico pasó, incluso mi esposo me preguntó,” ¿qué pasó cuando tocaste su cabeza?, te relajaste por completo, tu cara cambió”.  Y sí en ese momento lo que sentí fue algo inexplicable, dejé de pensar en el dolor y solo pensé en que tenía que ayudarte a salir y que ya nos íbamos a conocer, y así fue, dos pujidos más y estabas afuera y llegó el momento que desde que supe que venías, estuve soñando.  Lo primero que le pregunté a mi esposo cuando te sacaron fue “qué es?? Y me dijo “es niña! Y supe que eras una hermosa princesa, Luciana!  De inmediato te pusieron en mis brazos y esperamos a que el cordón umbilical dejara de latir y tu papá lo cortó.  No podía dejar de admirarte.  En ese momento todo el dolor desapareció, el mundo se detuvo y lo único que podía ver era tu hermosa carita y tu pequeño cuerpecito y la cara de felicidad de tu papá y dar gracias que estuvieras bien.

 

A pesar de que el dolor inexplicable que se siente, volvería a vivir esa experiencia sin cambiar absolutamente nada, ha sido lo más maravilloso del mundo, no solo por el milagro inexplicable que es dar vida, que por más que te 9 meses dentro de mi, te sentí mover y te vi nacer, cada que te veo aún no puedo creer que este ser humano tan maravilloso haya salido de mi, sino también por la unión y conexión que tuve con tu papá en ese momento mágico que al final se resume en haber tenido una placenta en forma de corazón, por que no hubo otra cosa más que amor del más puro y sincero que he experimentado.

 

Gracias Dana por el curso, nos dio una perspectiva mucho más humana y amorosa de lo que es dar a luz y del poder y derecho que tenemos para decidir como queremos traer a lo más preciado que hoy tenemos en el mundo, Luciana.  Gracias por tus palabras de aliento, por tu apoyo y soporte durante todo el trabajo de parto.Mil mil gracias Heinz por ESTAR conmigo de la forma que lo hiciste, por involucrarte al cien por ciento, por ser el esposo y el padre que eres, como dijiste, por construir esta historia juntos.  Por eso cada día te amo más.

 

Gracias Luciana por habernos escogido como tus papás, haremos hasta lo imposible por ayudarte a alcanzar tus sueños. Sobre todo gracias a Dios por permitirme vivir esta experiencia de esta manera.

Cecy y Chepo

En el hospital en el que nació mi bebé se maneja el sistema de alojamiento conjunto, así que tuvimos oportunidad de tener a José Luis todo el tiempo con nosotros. Esto ayudo a que desde el primer momento iniciamos la otra aventura: la lactancia. A pesar de haber escuchado y leído mucha información acerca de la lactancia, las técnicas, posturas, beneficios, etc, en el momento de intentar amamantar a mi bebé todo pareció complicado.
En el hospital recibí la asesoria de una instructora de lactancia; obvio cuando ella estaba conmigo todo funcionaba a la perfección, pero cuando yo lo intentaba sola, no lo lograbamos. Adicionalmente, se juntaban las visitas en el hospital (que no ayudan a tener un momento de paz y tranquilidad para intentarlo), la molestia de la herida de la cesárea, el cansancio normal que sobreviene un trabajo de parto de varias horas, los nervios y finalmente, la presion por querer alimentar a mi bebé y no poder hacerlo. Así que en los primeros días no nos fue muy bien. 
Cuando legamos a nuestra casa, la cosa se puso peor: estabamos solos mi esposo y yo, sin poder alimentar al bebé, que por cierto lloraba desesperado de hambre. El problema no era la falta de leche, era que él (o yo) no lograba prenderse, entonces no comía, así que los nervios y la desesperación aumentaron.  
En ese momento nos enfrentamos a la decisión de seguir intentándolo o correr por un biberón con fórmula para lograr que José Luis comiera y dejara de llorar. El pedriatra nos alentó a esforzarnos por la lactancia exclusiva, pero prácticamente mi bebé y yo no lograbamos una lactancia efectiva. 
Fue entonces cuando recordé que Dana Salinas (compañera de la prepa) se dedicaba a algo relacionado con la lactancia, así que sin dudarlo la contacté y le pedi auxilio. 
Dana nos visitó y el panorama cambió radicalmente: nos explicó los beneficios (para el bebé y para la mamá) de la lactancia exclusiva y entonces entendimos porqué vale la pena insistir y esforzarse por amamantar. También nos hizo ententer que la lactancia no debe ser una tortura para la mamá, sino que debe ser un acto natural, práctico y cómodo. En otras palabras, me hizo entender que no hay reglas exactas, pues alimentar a mi hijo debía ser una experiencia hecho a la medida para él y para mí. Por otro lado, nos ayudó a entender el papel del papá dentro de la dinámica de la lactancia, lo hizo participar y lo motivó a sentirse involucrado y no asilado de este tema. 
La visita de Dana, además de darnos herramientas técnicas para la lactancia, nos tranquilizó, nos relajó y sobre todo nos motivo a mantenernos firmes en la decisión de alimentar a José Luis con leche materna. En lo personal, me hizo sentir acompañada, comprendida y tranquila con el esfuerzo que estaba haciendo.
Ya ha pasado 1 mes desde que nació mi bebé; hoy lo sigo amamantando y sigo con el firme propóstio de seguir haciéndolo los siguientes meses. Confieso que a veces es cansado y que a veces duele, pero estoy convencida de los beneficios que la lactancia le trae a mi bebé, asi que seguiremos en este camino. Agradezco profundamente la ayuda que nos dio Dana, porque sin su visita y su apoyo seguramente hubieramos optado por el biberón y la fórmula y entonces me hubiera perdido de la experiencia maravillosa que hasta hoy ha sido alimentar por mí misma a mi bebé y por tanto, verlo feliz, satisfecho y completo, sólo por mi esfuerzo. 

 

Mar, Orlando y Diego.

Tener un bebe al mundo es de las experiencias más hermosas y trascendentes en la vida de una pareja. Es algo extraño porque tanta felicidad viene acompañada también de mucha angustia y preocupación.Nuestro bebe nació en la semana 35, tuvo complicaciones con el líquido de los pulmones pero salió adelante.

Mucho ayudo el poco de leche materna que pudimos extraer, aunque ya en casa era muy angustiante y estresante porque nuestro Dieguito no agarraba el pecho.

Es ahí cuando tuvimos la fortuna de conocer a alguien de AMAREN que no sólo nos oriento, si no que tuvo toda la disposición de ir a nuestro hogar y ayudarnos. Con toda la paciencia y ángel con los bebés, se fue de ahí hasta que nuestro bebe estaba disfrutando de los milagros de la lactancia materna. También nos apoyo en fomentar el desarrollo con apego, ya que nuestro bebito prematuro necesitaba una mama canguro y nos asesoró de como hacerlo con el fular...

Dana no tenemos con que agradecerte lo que hiciste por nosotros siempre estás en Nuestros corazones y sobre todo el más agradecido es Dieguito pues está creciendo muy sano y fuerte.

Lore, Marco y Sebastián!

Como mamá primeriza la lactancia fue toda una gran aventura que me traía desesperada y angustiada,pero afortunadamente gracias a la asesoría de lactancia que me brindaron en Amaren pude darme cuenta que todo era mas fácil de lo que imaginaba. Me dieron consejos, información de posturas y lo mas importante un gran apoyo para darme cuenta que la lactancia es un regalo espectacular que se puede disfrutar.

Muchas gracias Amaren!!!!

 

Olga Ramírez y Juan Pablo Rubio

Hemos terminado nuestro curso de preparación para el parto con gran éxito. 

Estamos verdaderamente satisfechos con la decisión de haberlo tomado con Amaren, por la atención que recibimos por parte de este gran centro de integración familiar, porque tiene gente que trabaja con dedicación, entusiasmo, pasión y sobre todo mucho amor. 
En especial queremos agradecer a Dana Salinas, una increíble persona, por habernos apoyado en estos últimos meses de embarazo a comprender la belleza de llevar vida dentro de nosotras y la gran importancia que tiene el papel de el hombre durante este proceso. 
Gracias a su preparación y conocimientos estamos listos para lograr un parto humanizado y recibir a nuestro bebe como lo escribió Dios. 

Besos, Abue Ernesto.

Olguita y Juan Pablo están muy contentos por los cursos que  están  tomando con El Centro Amaren y sus entrenadoras, Para que Axel nazca en agua , ahora nos han invitado a que participemos los abuelos con ellos, para tomar una platica, bueno esta bien, espero aprender algo y ser un buen abuelo, pues acudimos y desde luego es un placer siempre que nos juntamos con mis consuegros y su familia, nos presentan a dos mujeres jóvenes que son la directora del Centro Amaren , Gio y la entrenadora Dana , empezamos de inmediato, nos dieron una gran platica de la forma que iba a nacer Axel, esto no tiene nada nuevo sino que se había dejado de hacer por el uso de hospitales e invento de los doctores después de la segunda guerra mundial, yo habia visto partos naturales y de cesaría, no los aguante por lo duro que es, así me imagine que eran estos, pues me lleve una gran sorpresa, la unión e intimidad que se llega a tener mujer, esposo, madre e hijo es impresionante, la limpieza con que la criatura nace y la pronta unión de los tres pienso que tiene mucho valor para el futuro, a mi en lo personal me da mucho gusto que las cosas se estén haciendo mas naturalmente, ya que el nacimiento de cualquier ser aparte de ser un milagro es algo natural, todo esto me da mucha confianza a que todo va a estar muy bien y le pido a Dios que pronto tengamos a Axel en los brazos y comiéndomelo a besos.

 

Abue Olga Zepeda Mendoza

Hola, debo reconocer que tenía un poco de flojera de asistir al curso.

En cuanto llegué , mi flojera , se fué, simplemente al ver a la persona que nos lo iba a dar.

Una chica sumamente amable que me dio mucha confianza

Su platica sirvió para recordar cosas olvidadas y otras que , aunque parecen simples, son muy importantes, como la intervención de los abuelos que, debe ser de ayuda y de respeto hacia las decisiones de los nuevos papás.

Esta reunión nos acerco a nuestros hijos y pienso que a ellos, les dió seguridad en lo que planearon para el nacimiento de su hijo.

Terminamos , padres, suegros, hermanos y los futuros padres, comiendo juntos,riendo y con un sabor de boca muy agradable.

Gracias por hacernos participe de estos días de espera.